"...la organización sindical (y no la que se supone debe existir) justamente por ser organización del capital, apresa ante los trabajadores como algo externo a ellos, como algo que el mismo capital les impone, no es el resultado de la necesidad de ejercer una resistencia contra el capital, sino la condición de venta de la fuerza de trabajo misma, bajo estas condiciones no proporciona ningún instrumento de resistencia para la clase trabajadora, sino justamente lo contrario, el instrumento de la burguesa para impedir la consolidación de esa resistencia."

Ignacio Arturo Salas Obregón; ACERCA DE LOS SINDICATOS

 

Desde 1972 y posteriormente en la Liga Comunista 23 de Septiembre definimos a los sindicatos, “charros” o independientes como aparatos del Estado; esto porque la dinámica de producción, reproducción y acumulación del Capital transformaron a los sindicatos de órganos de la clase trabajadora de organismos para la lucha de resistencia, económica, de los trabajadores en organismos asimilados, subsumidos al aparato Estatal.

La lucha

En México prácticamente casi desde su aparición con la Casa del Obrero Mundial, en 1919 los sindicatos aparecen al servicio de la clase en el poder y subsumidos en el aparato estatal. Este papel del las estructuras sindicales al servicio del Estado los Comunistas de Izquierda en la Tercera Internacional, en particular en el Partido Comunista de Alemania señalaban estas desviaciones de las estructuras que, lejos de ser errores teóricos de los dirigentes, era el paso de las estructuras obreras al servicio del capital. Este debate no pudo darse a profundidad en la Tercera Internacional, una de las razones, es precisamente  que Lenin descalificó a los Comunistas de Izquierda y posteriormente después del Cuarto Congreso de la Internacional con la imposición del estalinismo, se da la ruptura definitiva que  ya no hizo posible debate alguno.

 

En México al igual que en otros países la clase trabajadora ha intentado recuperar los sindicatos como organismos de lucha de resistencia, pero paradójicamente lo que ha logrado es construir comités de trabajadores, comités de empresa, es decir consejos sobre los. El punto nodal para la conquista del poder político por los trabajadores es precisamente la creación de estos organismos.

Sin duda Antón Pannekoek y Hermán Gorter son los precursores de este pensamiento de reconocer a los sindicatos como aparato subsumidos al Estado. Sin embargo, le corresponde a Ignacio Salas Obregón la elaboración del documento Algunas consideraciones de orden inicial y de carácter aproximativo sobre algunos problemas del movimiento obrero: acerca de los sindicatos, documento que se convierte en una contribución a esta corriente a nivel internacional y una piedra definitoria de la política de la Liga Comunista 23 de Septiembre en su trabajo fabril.

 

Sin duda uno de los grandes ejemplos en la lucha reciente en México lo constituye la CNTE  movimiento de trabajadores que en la falsa conciencia de recuperar los sindicatos, ha logrado crear consejos de trabajadores que han tenido permanencia en los últimos 30 años y que sin duda son el ejemplo representativo de la importancia para la clase trabajadora de aprovechar toda oportunidad para crear estos organismos de representación de clase y democracia directa.

 

La llegada de AMLO a la presidencia de la República ha generado diversas expectativas entre los trabajadores, seguramente en algunos sectores a lo largo de los próximos seis años seguirán desvaneciendo; el ejemplo más claro en esta coyuntura es la huelga general de trabajadores en Matamoros o dos Tamaulipas.

 

Matamoros es una  ciudad fronteriza, en donde se exprime a los trabajadores, con la presencia del narco, la corrupción del aparato estatal y los miserables salarios. Al decretar el gobierno de AMLO facilidades fiscales y un aumento de salario notable en la zona norte del país abrió la coyuntura que permitió que los trabajadores para que una tras otra, casi en 40  fábricas estallaran la huelga o pasando al  margen, por el encima y en contra de los aparatos sindicales.

El Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora (SJOIIM), afiliado a la CTM es el titular de los contratos colectivos pero las negociaciones de los contratos colectivos iniciadas a principios de año se complicaron;  los trabajadores de las maquiladoras han señalado que el problema de fondo es la falta de legitimidad del sindicato y que la declaración de ilegalidad por parte de las Juntas de Conciliación y Arbitraje sobre  las huelgas  no siguió el debido procedimiento. El conflicto inició durante la negociación de los contratos colectivos a principios de año cuando los obreros solicitaron un aumento de 20 por ciento que consideran congruente con el aumento de 100 por ciento al salario mínimo vigente en las zonas fronterizas. Matamoros alberga 35 por ciento de las maquiladoras de Tamaulipas, siendo el municipio más importante en la materia.

 

La solidaridad obrera, proletaria, se insubordinó ante el capital y sus aparatos. No importaron las amenazas de despido, ni las amenazas de los sindicaleros; pese a todo los trabajadores extendieron la huelga demostrando que él para realizar la producción efectivamente están enfrentando al capital sino también a su Estado.

Sin duda la pretensión de AMLO y sus seguidores no era que estallaron huelgas, sino que amigablemente empresarios y trabajadores, con intereses de clase opuestos se pudieran arreglar, pero a pesar de los llamados de los aparatos sindicales para que suspendieron la huelga esta se generalizó involucrando a más de 70 mil trabajadores que demandaban 20 por ciento de aumento salarial y un bono anual de 32 mil pesos.

Prueba de que sindicato, “charro sindical” y el patrón son el mismo ladrón, Morena, por no decir AMLO, despachó a Ricardo Monreal para que tratara de contener el movimiento huelguístico. La respuesta de los trabajadores no pudo ser más clara lo mandaron a la chingada y como reguero de pólvora corrió la noticia de que Ricardo Monreal, es decir Amlo- Morena está en contra de su movimiento; esto tendrá sus costos con el tiempo, los patrones, los sindicatos y el estado han perdido peso en la conciencia de los trabajadores y por otro lado el movimiento proletario avanzó en sus formas de organización, de conciencia y de lucha

Prácticamente todos los medios de comunicación han guardado silencio sobre esta huelga, otros han tratado de minimizar su existencia; son pocos los medios que han decidido hacer eco de la lucha obrera

Los trabajadores avanzaron el nivel de conciencia pues no tan sólo quedó claro que el aparato sindical no es suyo, no les pertenece, y qué es lo que es suyo, son los organismos de trabajadores que han formado el color de la lucha; pero, además, que el llamado gobierno de la cuarta transformación está al servicio del capital.

 

Durante más de 15 días más de 70,000 trabajadores han demostrado su poder, en las asambleas los trabajadores son los que toman la palabra y deciden democráticamente lo que hay que hacer; los sindicaleros, no pueden poner un pie en esas asambleas.

Los trabajadores deben aprender que no tan sólo deben enfrentar a la clase en el poder, sino que deben de enfrentar y demoler el poder mismo, construyendo sus propios aparatos, deben destruir a los sindicatos y construir los comités fábrica; deben dejar a un lado la idílica lucha de democratizar el sindicato Y reconocer que solamente el Poder Obrero, el poder de clase, es el que puede darle el triunfo; enfrentar al poder burgués con el poder proletario.

En Matamoros fueron rebasados todos los partidos políticos incluido el de la cuarta transformación; las estructuras sindicales quedaron desenmascaradas; la alianza de todos con los patrones quedó en evidenciados: es la hora del despertar obrero.

 

Quienes nos reivindicamos comunistas de izquierda, anarco comunistas y comunistas debemos aprovechar la coyuntura y que este sexenio se convierta en un sexenio de luchas obreras contra el capital y su Estado representado en sus partidos y los sindicatos.

Es tiempo de extender el ejemplo de Matamoros a otras localidades y discutir en escuelas, en universidades, paros en solidaridad con los trabajadores de Matamoros, hay que buscar por todos los medios extender la huelga en solidaridad, como un primer paso para que sucesivos movimientos repliquen esta dinámica hay que preparar la huelga por motivos y demandas económicas, y trabajar porque se convierta en huelga política en la medida de que al avanzar enfrente a los aparatos sindicales y deje a un lado la confianza en el gobierno.

Adelante con la huelga en Matamoros y la lucha y despertar obrero.