Nunca intentes ganar por la fuerza lo que puede ser ganado por la mentira.
Nicolás Maquiavelo.

 

En días pasados, Noé Garza Flores, ex priísta coahuilense connotado y el cual años atrás tuvo un visible y comentado rompimiento con Rubén Moreira, ex gobernador de Coahuila, envió un mensaje claro, el cual dice: “No te equivoques, es Coahuila” junto a una foto donde posa al lado del Senador Ricardo Monreal, dando a entender que estaba preparando su posible candidatura para gobernador en el estado ya antes mencionado por el partido al cual pertenece el Senador Monreal.

Aclaro que no realizaré mayor referencia a Noé Garza Flores, sino a una acción muy particular que han realizado los partidos que se llaman de izquierda: “La pepena”.

Dichas acciones, durante diferentes procesos electorales, han sido recurso en su momento para los partidos políticos, para allegarle votos y así no perder los recursos asignados o en su caso, pagar favores de deudas anteriormente contraídas.

Recordemos que la izquierda electoral es prácticamente nueva, si lo comparamos con el PRI o PAN. Obvio que partidos que desaparecieron como el PPS no son dignos de nombrar.

El Partido de la Revolución Democrática y Partido del Trabajo son los mayores referentes y los cuales apuestan por candidatos disímbolos a la ideología a la cual dicen pertenecer, todo sea por allegar los votos necesarios para mantener el registro o elevar el subsidio a destinarles.

Como buena izquierda electoral, la ideología siempre queda de lado. Los partidos políticos, como se ha señalado históricamente, no representan en realidad a un sector ciudadano, sino al mismo grupo de políticos los cuales siempre han prevalecido en el poder ocupando diferentes puestos populares o dentro del sistema.

No es de extrañar los postulados diversos que un día sustentan en el discurso y a los pocos días cambian en la práctica, véase como ejemplo al PRD, el cual sus principios cada vez están más alejados de la izquierda pero más cercanos a la derecha.

¿Pero cuál es el factor para que los partidos de “izquierda” se desvíen en sus postulados y cambien plenamente de ideología con el transcurso del tiempo?

Primero.- La enajenación absurda de prevalecer como partido político al costo que sea, y lo cual permite el ingreso de militancia y/o candidatos tan disímbolos a los ideales del partido para “acarrear” votos;

Segundo.- Con el ingreso de estas personas, que solo buscan poder, empiezan a crearse las “tribus” y donde invariablemente, se pierden los postulados ideológicos que cimentaron al partido de “izquierda”;

Tercero.- El cierre de puertas a las verdaderas causas ciudadanas, activistas y demás, que en su momento, pueden ser de alto peligro para los “liderazgos”, los cuales carecen de simpatía popular obstruyendo el fortalecimiento ideológico y;

Cuarto.- La poca o nula formación política entre sus miembros.

Debemos recordar, es absurdo sustentar lo contrario, que los partidos políticos como se ha señalado hasta el hartazgo, tienen más la figura de un negocio y que son ellos los que harán lo necesario para que no suceda el cambio social, político y económico tan importante para nuestra nación, ya que estos no tendrían razón para existir.

Por lo pronto, no “os sorprendéis” cuando veamos los rostros de las y los futuros candidatos de izquierda. En la vida política y partidista todo es válido y más la “pepena electoral”.

David A. Muñoz. 
Licenciado en Derecho, activista, creador de candidaturas independientes,analista político y social.