Se estrena tardíamente en México La Muerte de Stalin (2017), película franco-británica dirigida por Armando Iannucci, amo y señor de la sátira política nacido en Escocia. Se basa en la novela gráfica (cómic) La mort de Staline, obra de Fabien Nury (guionista) y Thierry Robin (dibujante), quienes también han hecho a dúo Muerte al zar (editado en Colombia por Norma el año pasado), donde se prefigura la revolución de 1905 completada en 1917.

La película es hilarante. Stalin y su corte aparecen con toda su ridiculez. No se la pierdan, si bien el enfoque humorístico del momento exacto de la muerte del tirano ya había sido abordado en el tele-filme (1992) del checo-estadounidense Ivan Passer con Robert Duvall en el papel de Stalin.

Me las arreglé para verla hace un par de meses. En la CDMX ya está en salas, igual que en ciudades importantes como Mérida, Guadalajara y Monterrey. En la atrasada Chihuahuita tardará en llegar. Si es que la proyectan. Cualquier cosa que se aleje de la simple y llana estupidez es muy mal vista por la pequeña burguesía analfabeta funcional y reacia al mero hecho de pensar que acude principalmente al cine en estas tierras semidesérticas. Hubieran visto lo que ocurrió con la cinta sobre Hanna Arendt. Y no necesariamente por proclives al neonazismo.

De cualquier manera, un servidor no iría. Los Cinépolis y Cinemax se ubican en lugares espantosos obra de la especulación urbano-financiera de los magnates Madero y Terrazas, además de que no soporto el ruido de las salas de ahora. Y eso que soy fanático de los Who, sin olvidar al grupo de izquierda gringo MC5, mi favorito en 1969: ni mis amigos más rockeros de la prepa lo aguantaban entonces votando para que me abstuviera de poner el disco de 1968 grabado en vivo. Pero aquello era música, no ruido estilo cuarto de torturas de la DINA chilena como el de los multicinemas actuales. Es preferible pagar el DVD. O consultar con su corsario favorito, como diría mi viejo amigo Jorge Ayala Blanco.

Acabo de recuperar de la nube mi reseña sobre La Muerte de Stalin. Por ahí la circulo. Pero la mejor crítica la hizo Putin. El filme está prohibido en Rusia en virtud de que, según el Ministerio de Cultura, "ofende" la memoria de los caídos en la Gran Guerra Patria. Ello además de "incitar al odio" entre la población. ¿De dónde creen que Maduro, la Delcy Rodríguez, su hermano el psiquiatra asesino y Diosdado Cabello sacaron su ley correspondiente en Venezuela?

Mientras tanto, busco la manera de ver completa la película ucraniana Moya babusya Fani Kaplan (2016), Mi abuela Fani Kaplan, de Olena Demyanenko. La descubrí curiosamente esta semana y he mirado el tráiler, leído las reseñas, visto las entrevistas en You Tube y demás pero no me aparece ni en Amazon. Versa sobre el atentado contra Lenin en 1918 que dio pie al "terror rojo." Acusaron de haberlo perpetrado a la socialrevolucionaria y antes anarquista "Kaplan" o "Dora" (Feiga Jaimova Roitman, Volinia, circa 1887), una mujer bellísima pero casi ciega. La historia siempre me ha parecido inverosímil y un montaje ad hoc de la Cheka, aunque no necesariamente ordenado por Dzerzhinski. Me ocupo de contarla en otra nota. Lo deslumbrante del filme de Demyanenko es la trama ficticia y las tomas (cinematografía) de la más pura calidad artística.

Además de ser heredera política de Aleksandr Ilich Uliánov, el hermano de Lenin ahorcado por intentar quitarle la vida al zar Alejandro III, ¡Fani se lía amorosamente con Dimitri, el menor de la familia!

Como se sabe, Alejandro iba para científico pero se le atravesó la represión zarista y se unió a la Naródnaya Volia. Su grupo quiso repetir la hazaña de quienes mataron al reyezuelo Alejandro II pero el atentado falló. El III salió vivo. Ante el ejemplo trágico de su hermano mayor, Vladimir Ilich comprendió que la verdadera alternativa revolucionaria era formar un partido independiente de los trabajadores aliados con los campesinos y alejado por completo del liberalismo burgués de los "kadetes."

Nada de ello aparece en la película. Perdonen ustedes mis obsesiones "troskas."

En el filme lo importante es que Fani, al estilo de la novela clásica rusa, se enamora del médico que la ayuda a curar parcialmente la invidencia que contrajo en los calabozos zaristas y jamás lo olvida. Y este doctor no es otro que Dimitri Ilich Uliánov (1874-1943.) En la difunta Unión Soviética muchas calles y pueblos llevaron su nombre. Debe haber algunas llamadas aún así. Fue un héroe del proletariado, preso innumerables veces durante el zarismo. ¿Cuántos "leninistas" tendrán idea de su existencia y méritos revolucionarios?

¿Cómo es entonces que "Kaplan" intenta matar a Vladimir, el hermano del amor de su vida, luego de haber sido liberada gracias a la Revolución Rusa?

Históricamente y según consta en el acta judicial correspondiente, Fani firmó su confesión ante el antiguo luxemburguista (gran ironía) Félix Dzerzhinski en persona: "Me llamo Fani Kaplan. Hoy he disparado contra Lenin. Lo he hecho voluntariamente. No diré quién me proporcionó la pistola. No daré ningún detalle. Tomé la decisión de matar a Lenin hace ya mucho tiempo. Lo considero un traidor a la Revolución. Estuve exiliada en Akatuy por participar en el intento de asesinato de un funcionario zarista en Kiev. Permanecí once años en régimen de trabajos forzados. Tras la Revolución fui liberada. Aprobé la Asamblea Constituyente y sigo apoyándola."

La mataron con un tiro en la nuca. Stalin inventó durante la Gran Purga de 1938 que Trotsky la había instigado.

Afrontando problemas financieros, la película fue filmada en Kiev y Odesa durante tres años bajo la producción de una compañía que en mi opinión tiene un nombre muy gracioso y simpático: Gagarin Media Film.

La cineasta Olena Demyanenko resume así su película: "La verdad histórica está hecha del silencio de los muertos."

Katerina Molchanova interpreta a Fani Kaplan. Myroslav Slaboshpytskyi, director de la ya famosa película silente La Tribu (2014), bien conocida en México, es Dimitri Uliánov.

Desde el semidesierto chihuahuense

Óscar Enrique Ornelas

 

*Cartel anunciando La Muerte de Stalin en Rusia. La película no llegó a proyectarse. ¿Cuánto apuestan a que será igualmente prohibida en Venezuela y Nicaragua? Me pregunto si en Cuba darán chance de que la incluyan en el "paquete" semanal digitalizado. Dudo que la pasen en el cine Yara.